Eran las 7 de la mañana del día siguiente, los rayos del alba asomaban por la ventana y Alice estaba a punto de recordar un sueño extraño a la par de inolvidable.
Alice abrió tímidamente los ojos, se desperezó de igual forma que si tuviera 5 años y giró su cabeza hacia donde encontró su diario abierto en medio de sábanas y páginas arrancadas.
Al verlo recordó algo que había soñado pero que en realidad era un recuerdo de cuando tenia unos 16 años.
Soñó que...
"Era una tarde de verano, el instituto había llegado a su fin y ahora tendría unos meses para poder descansar, desconectar del mundo y vivir nuevas experiencias (que no serían pocas).
Quedó con su amiga África para pasar la tarde juntas ellas dos solas haciendo cosas de chicas. Se maquillaron la una a la otra, se vistieron con ropa más "atrevida", se hicieron sesiones de fotos y vieron películas románticas y entre ellas su favorita, Sexo en Nueva York.
Pasaron un día impresionante, inolvidable, de estos para recordar cuando ya eres mayor.
Para ponerle la guinda al pastel se quedaron a dormir. Estuvieron toda la noche hablando de los chicos que les gustaban y de cómo sería su "chico de los pantalones perfectos".
Alice se describió como si lo tuviera delante de sus propios ojos en ese justo momento.
Era un chico educado a la vez que con una chispa de rebeldía que le hiciera ponerse los pelos de punto; que fuera romántico, que le diese rosas sin tener que venir al cuento, que le dejase notas por las mañanas para que cuando ella se despertarse y él no estuviese pudiera despertarse con una sonrisa; que fuese su amante, su compañero, alguien en el que ella pudiera apoyarse cuando necesitase. Que fuera salvaje, que hiciera inolvidable esas noches de pasión, que supiera donde tocarla para hacerla sentir como si estuviera en el cielo..."
Alice mientras los recordaba estaba medio llorando porque su sueño, el sueño del "chico de los pantalones casi perfectos" se estaba haciendo realidad y a la vez veía ese sueño mas lejos que nunca porque parecía como el fantasma de la ópera, presente pero invisible para ella y los demás.
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