No confundamos lo que realmente deseamos con lo que en realidad sentimos. Porque la realidad no es tan bonita como la pintamos.
Primero pienso que si, luego que no y más tarde ya no sé ni qué es lo que en realidad estoy pensando.
Yo le quiero muchísimo, a veces diría que demasiado, y creo que él también me quiere a mi no tanto como lo hago yo, porque si así fuera no estaríamos en esta situación, pero algo si, o eso es lo que mi corazón ha hecho creer a mi cabeza.
Porque en este momento ambos están luchando en mi interior para ganarle la razón al otro y así poder decidir que narices hacer con toda esta delicada situación.
El corazón me dice que siga a delante, que hable con él y arreglemos las cosas y al final de todo este largo camino darnos de nuevo otra oportunidad.
Pero en cambio, la cabeza me dice que no sufra más, que no merece la pena intentarlo de nuevo para acabar como siempre y hacerme más daño a mi misma.
Al corazón le da igual todos sus defectos porque es muy cierto lo que dicen, “el amor es ciego” y “cuando te enamoras de alguien todos sus defectos desaparecen para ti y lo único que te importa de verdad es su interior”.
Pero la cabeza me advierte que un chico como él no me viene nada bien porque debido a su forma de ser me hará daño sin querer como las ultimas veces y me recuerda lo que en realidad he estado buscando en un chico desde siempre.
Me recuerda que he estado buscando la viva imagen del “Chico de los pantalones casi perfectos” Este chico es lo que se dice como el prototipo perfecto, te llama siempre que haga falta, está a tu lado en los momentos buenos y malos, te mima y se preocupa por ti… vamos que su novia es la envidia de cualquier chica y además ella ya lo sabe porque ya le conté que le tenia envidia por estar con esta joya de amigo y persona.
Y después de todo este tira y afloja entre mi corazón y mi cabeza no sé qué hacer porque cada uno tiene razones para ser elegidos pero sé que eligiendo cualquiera de los dos estaré arrepintiéndome por no haber elegido al otro.
Por ello, para poder elegir correctamente y no arrepentirme de todo más tarde, lo único que necesito es que me demuestres que me quieres de verdad y que no soy algo pasajero en tu cabeza. Que estés pendiente de mí, no digo todo el tiempo, sino por lo menos algo y no me hagas sentir como una estúpida esperando mucho más de lo que en realidad al final recibiré. No hagas que me haga ilusiones muy altas aunque ya tarde lo digo, pero no hagas que me arrepienta de lo que más seguro decida.
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asique mi novio es el chico de los pantalones casi perfectos no? JAJAJAJA eso me ha gustado:)
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