Pasan los días, las semanas, los meses y aún te sigues acordando de ese estúpido fallo que tuviste un día el cual tuvo unas consecuencias que mejor no recordarlas. Aún sigues pensando en qué hubiera pasado si en vez de haber hecho lo que hiciste hubieras hecho otra cosa. Sigues pensando en ello, incluso sigues dándole vueltas y recordando en las palabras exactas que querías haber dicho, las que hubieras dicho si en ese momento pudieras rebobinar todo lo ocurrido y darle a grabar de nuevo.
No te comas más la cabeza, no sigas dándole vueltas al mismo tema de siempre sabiendo que aunque sigas pensando en ello nada va a cambiar. Nunca podremos cambiar lo que ha sucedido lo que se ha ido, por lo que deja de seguir echándote las culpas día tras día, eso no cambiará la historia. Admítela, aprende de ella y haz que aparezca de nuevo ese brillo en tu mirar, haz que tu sonrisa vuelva a lucir.

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