miércoles, 20 de junio de 2012

11 marzo 2011

Te encuentras paseando por la calle escuchando una y otra vez la misma canción de siempre que te hace cantaras como una tonta con una sonrisa, podríamos decir que hasta infantil, en tu cara feliz.
Estás tan absorta en tus pensamientos que no te das cuenta que llevas casi media hora caminando y que ya has llegado a tu destino.
Levantas la vista y con una simple mirada das por saludados a todos tus amigos y continuas escuchando esa maldita pero preciosa canción. A tu lado se sienta un amigo muy especial, ese amigo tuyo que podría reconocerlo desde lejos solo con su olor a un ron añejo tan típico en él.
Se sienta junto a ti y empezáis a hablar de vuestras cosas y secretos, y en un momento levantas la mirada al reírte con él observas a alguien a lo lejos y poco poco una sonrisa nunca vista en ti aparece en tu rostro iluminándolo por completo.
Esa persona se acerca diciéndote mientras te abraza: "Lo bueno siempre se hace de rogar" 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares