domingo, 17 de junio de 2012

27 febrero 2011

Sentada encima del capó del coche estás mientras estás hablando con los demás, aunque en realidad a esa conversación no estás prestando ninguna atención porque en verdad, sí, porque negarlo, estás muy preocupada por esa persona que tú sabes que le pasa algo pero niega que le pase algo o que esté mal, y tú como una gilipollas preocupada por esa persona.
Pasa la tarde y te enteras de algo que cuando lo oyes de una de tus mejores amigas te quedas en blanco, muy sorprendida, ya que nunca te lo ibas a esperar y menos tan pronto.
Es en ese momento cuando te levantas del coche y te vas a dar una vuelta para pensar en aquello que te acaban de decir...
Por tu mente pasan imágenes y recuerdos de grandes momentos pero que desde ese momento para ti han dejado de tener significado, ya que la mayoría de las cosas han sido mentiras y embustes... Y te das cuenta de que te ha estado utilizando como en una carta de menú de un catering en el que puedes probar de todo y al final elegir lo que más te convenga o no elegir nada e irte como si nada y sin pagar.
Y es ahí cuando piensas: "Me podía esperar esto de otro cualquiera pero nunca de ti, y desde que me dí cuenta de esto un trozo de nuestra amistad se ha roto y no creo que se podrá unir de nuevo, no sé..."



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares