La vida poca cosas nos regala, por no decir casi ninguna. La vida nos ha mostrado que si queremos algo, por muy extraño que sea, por muy complicado o fácil que sea, debemos, no, TENEMOS que luchar por ello, pelear con uñas y dientes sin dejarnos pisotear nuestros sueños o ideales.
A veces durante este duro pero al final reconfortable camino existen momentos en el que el miedo aparece. Nos sentimos como si no pudiéramos ser capaces de hacer nada, como si nuestras fuerzas no nos acompañaran, como si fuéramos bichos raros.
No te preocupes, a todos nos ha pasado exactamente lo mismo. Es normal sentir a veces miedo. Nos está midiendo nuestra valía, nuestra valentía, nuestras capacidades. Y normalmente su forma de decirnos que necesitamos un pequeño empujón para seguir con nuestro camino es la inseguridad.
No pienses que el miedo es malo, sino dale la vuelta a la situación y piensa en las cosas buenas que te está diciendo.

Bonito blog. Me encanta, es muy original. Te sigo, ¿si?
ResponderEliminarIntenta pasarte por el mío, que no es mucho, pero lo hago con cariño: http://wish-you-were-near.blogspot.com/
Por cierto una entrada preciosa.
Espero tu visita, y tus comentarios en mi blog. Un besazo.